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Tic, tac: El demonio de los mares

Parecía ser una noche más para el capitán del “Inefable”, un pequeño barco que navegaba por el Mediterráneo. Pero estaba equivocado, aquella noche sucedería algo que no podría olvidar.

Un hombre visiblemente borracho entró en el puente de mando, cuando lo vio el capitán, el hombre se dio la vuelta y se fue hacia una barandilla en babor. El capitán, preguntándose quién era aquél hombre, lo siguió. De repente, una ola golpeó el barco y desequilibró al borracho que cayó al mar. El capitán se asomó por la barandilla y consiguió localizar al hombre en el agua, intentando nadar para no ahogarse. Al ver aquello, le lanzó rápidamente un salvavidas, pero el borracho no conseguía agarrarlo. Entonces, algo llamó la atención del capitán, al lado del hombre apareció una especie de demonio que iba tirando poco a poco de él hacia el fondo, mientras susurraba: “tic, tac, tic, tac”. El capitán jamás había visto aquél extraño ser, que finalmente le arrebató la vida al borracho llevándolo hacia las profundidades. Cuando llegó a puerto, dibujó a aquel “demonio” y les contó a las autoridades lo que había pasado.

Años más tarde, el capitán enfermó y empezó a ver a aquél extraño ser en la habitación del hospital. Cada vez lo veía más cerca de él, y empezaba a escuchar sus susurros: “tic, tac, tic, tac”. Entonces lo entendió todo, aquél extraño ser, era la muerte, que le acechaba y que cada vez estaba más cerca. TIC, TAC, TIC, TAC. El demonio, la muerte, que más daba, el ser lo tocó y el capitán murió.


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